El rostro festivo de los andes

Perfil artista:

 

ANA GLADYS ARCE ROCA (Lima, 1970)

Psicóloga, pedagoga en artes escénicas, actriz, danzante y maestra del arte de la máscara. Dirige proyectos de montaje con danza, teatro y máscaras a nivel nacional e internacional. Así mismo, se encuentra a cargo de proyectos pedagógicos con estudiantes y maestros en educación, a nivel nacional e internacional.

Como actriz, ha participado en varios montajes teatrales; asimismo, integró el Centro de Experimentación Escénica–CEXES de Yuyachkani.  En su trayectoria actoral del séptimo arte, ha participado en varios cortometrajes, largometrajes y series documentales como: La Población Nazca, por la National Geographic; La Perricholi; Extirpador de Idolatrías, del director Manuel Siles; La última Noticia, del director Alejandro Legaspi  y El último Bastión.

Se inició en el teatro siendo parte del elenco del Grupo de teatro Vichama. Descubre su talento de artista plástico junto con el maestro Amiel Cayo, integrante del grupo Yuyachkani y responsable de su Sala de Máscaras entre los años 2000 y 2008. Posteriormente, instalan su propio taller, para así crear y desarrollar una pedagogía en torno a la máscara. Organizan entonces actividades que giran en torno a la elaboración y uso de la máscara, al mismo tiempo que realizan múltiples exposiciones, tanto en el territorio peruano como en otros países de Latinoamérica.

En la actualidad, radica en Palma de Mallorca (España). Allí continúa desarrollando su trabajo artístico, incorporando a la terapia psicológica el arte del teatro y, en particular, el empleo de la máscara.

AMIEL CAYO COAQUIRA (Puno, 1969)

Actor y artista plástico. Desde niño incursionó en la actividad artística, integrando a la edad de 14 años el grupo Quaternario. Paralelamente, incursiona en el teatro, realizando sus primeros montajes con el grupo Escena Inka. En 1988 funda el Centro de Investigación y Producción Teatral Yatiri, realizando una intensa actividad teatral en Puno. Es autor y director de las obras El Zorro y el Cuy y Juegos de Muerte, entre otras obras de singular importancia.

Desde 1990, formó parte del elenco del Grupo Yuyachkani, participando en los más importantes montajes de este emblemático colectivo, con el que ha viajado a diferentes países de Europa, Estados Unidos, Asia y Latinoamérica.

Tiene en su haber, cuatro libros publicados: Willka Nina, el Hijo del Wamani, Juegos de Muerte, El Zorro y el Cuy, El Gato Pany.

Como actor en cine, ha participado en las películas: Extirpador de Idolatrías, NN, La Deuda, El viaje Macho, Retablo y en la serie de TV PERÚ El último Bastión.

 

Ana Gladys Arce Roca y Amiel Cayo Coaquira, como artistas plásticos y especialistas en la construcción de máscaras y escenografías, han realizado trabajos para importantes montajes y espectáculos, tanto en Perú como en el extranjero.

Reseña obra y fotos:

 

Según la creencia de muchas culturas, para acercarse a un dios, no era suficiente presentarse con el simple rostro humano; se requería de un rostro diferente, un rostro que sea capaz de conectarse con la deidad. Por ello, los sacerdotes y/o chamanes utilizaban diversas máscaras para cumplir su propósito. Hace más de nueve mil años, los primeros grupos humanos usaron el rostro de los animales para sus rituales de caza. Esto último debido al hecho de que, para estas comunidades, primero era importante capturar el espíritu del animal antes de cazarlo físicamente. De esta manera, se inició una de las actividades más fascinantes que el ser humano pudo crear: el arte de la representación, que posteriormente derivó en las artes de la danza y del teatro. Sin embargo, hasta el día de hoy, ambas disciplinas conservan el sentido ritual de sus orígenes.

El mágico territorio de los andes, ha sido y es un espacio donde el arte de la máscara a encontrado un terreno fértil, para desarrollar variadas técnicas y múltiples personajes, que son usados en las distintas festividades y rituales mágico-religiosos.

En las cuevas de Toquepala de la región Moquegua, los antiguos habitantes nos dejaron uno de los testimonios más bellos sobre esta actividad. En estos dibujos perennizados en la roca, vemos una escena singular de unos hombres rodeando a un grupo de auquénidos, portando unas máscaras, probablemente usaron el rostro de los propios animales. Posteriormente, las otras culturas que han florecido en el territorio de los andes, nos han dejado innumerables máscaras, elaboradas en distintos materiales, desde la madera, cerámica, hasta los metales preciosos.

Muchas de estas máscaras se usaron en rituales funerarios, cubriendo el rostro de sus gobernantes o personajes principales. En la vasta iconografía de estas culturas, apreciamos escenas de bailes y ritos, donde se hace visible su uso. Así, cuando arribaron los europeos a estas tierras se produjo el sincretismo cultural y el arte de la máscara tuvo mayor difusión con el aporte de los europeos a través de sus costumbres que también tienen orígenes ancestrales; estas al encontrarse con la creatividad del hombre andino, originó una explosión de manifestaciones culturales, donde la máscara, es un elemento importante para la representación. Hasta el día de hoy, son conocidas muchas festividades de los andes por el uso de máscaras, desde antropomorfas, divinas y satíricas.

La presente muestra, es un recorrido a través de la historia de diferentes culturas que florecieron en los andes peruanos. Las máscaras son interpretaciones particulares inspiradas en las iconografías precolombinas y también en personajes existentes de las diversas festividades que hoy se practican en las comunidades de los andes peruanos.